Reflexiones de primavera

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TOMA CONSCIENCIA

Uno debe preguntarse de vez en cuando si está haciendo las cosas bien. Es relativamente normal dejarse llevar por los acontecimientos, los éxitos o los fracasos inesperados y terminar tomando un rumbo que no era el inicial. No te preocupes, no está mal. Cuando esto ocurre tendemos a pensar que hemos perdido el tiempo, que nuestro norte ha desaparecido, nos sentimos como en el aire y totalmente confundidos. A veces ni siquiera se debe a que tuviéramos un objetivo y lo hayamos perdido de vista, puede ocurrir también que un evento inesperado, o con consecuencias muy intensas, nos cambie de tal forma nuestra rutina que perdemos por completo nuestra perspectiva sobre el resto de nuestra vida.

Yo no tengo hijos, pero me imagino que cuando nace el bebé, nacen también unos padres nuevos, unas personas que no tienen la más mínima formación en cuidar a un ser totalmente dependiente, no tienen experiencia y lo que sí tienen son multitud de miedos. En ese momento la madre, por ejemplo, podía tener un objetivo o unas expectativas que nada tienen que ver con lo que la realidad le está ofreciendo, imagino que el amor que su bebé le produce es mucho mayor de lo que podía imaginar, pero el agotamiento físico y mental también lo es.

Tanto si se trata de objetivos que se han difuminado en el camino, como si hablamos de un evento que nos cambia por completo la vida, resulta muy conveniente echar el freno en algún momento, detenerse y tomar consciencia de cuánto ha cambiado nuestra realidad personal, cuáles son las cosas que sí hemos logrado conservar y hacia dónde queremos caminar en este momento.

DÉJATE GUIAR

Verónica Morera de Purple Rain Nutrition, una mujer a la que admiro muchísimo, me mostró hace relativamente poco que todas las personas estamos rodeadas de guías capaces de enseñarnos numerosas y valiosas lecciones, y que no tienen por qué ser un psicólogo. Me apuntó hacia una realidad nueva que me enamoró y que, sin saberlo, venía aprovechando desde hace tiempo. Resulta ser que, si desarrollamos la capacidad de escuchar y observar a las personas que nos rodean, éstas pueden ofrecernos nuevas realidades, otras perspectivas, actitudes y pensamientos de las que podemos aprender infinitamente.

Comprendí que todas y cada una de las enseñanzas que mi marido me ha trasmitido respecto del esfuerzo, el trabajo y la espiritualidad, lo han sido gracias a dos razones fundamentales: en primer lugar, mi capacidad de escuchar, dejando el ego a un lado y aprender de la persona que tengo delante y, en segundo lugar, mi admiración por él y por todas las cosas que logra cada día. No es casualidad que él sea mi guía, él llegó a mi con un propósito de vida y yo he tenido el acierto de abrir los ojos.

Pero no creas que estas guías son únicamente nuestras parejas o madres, por ejemplo; muy en relación con la necesidad de revisión de la situación actual y reprogramación del GPS que nos dirige a nuestro objetivo, recientemente he podido advertir una nueva guía en mi entorno que hasta el momento había pasado por alto: Jack.

Jack es un perro, así que no tiene objetivos de vida, pero supongamos que sí tiene uno y que es comer una vez al día y sacarnos todas las chucherías posibles. Jack se levanta por la mañana con la mayor de las energías y sale a pasear ansioso, salvo cuando llueve o hace mucho frío, en esos casos se planta y pone cara de «vete a pasear tú». Cuando vuelve a casa es cuando ofrece las mejores enseñanzas, porque como a cualquier perro le encanta el sol, y cuando no quiere más sol simplemente se mueve. ¡Sí! Has leído bien, ¡se mueve! No posterga, no se queja, no llora, solo se levanta, camina a la sombra y se vuelve a tumbar. Y nosotros los humanos, que somos ignorantes, lo vemos y decimos «¡vaya vida de perros!». ¿Sí? ¿Cuántas veces has querido buscar el mando de la televisión o beber agua y has postergado la tarea de buscar el mando o el vaso para no tener que moverte en ese momento? Lo interesante es que quedarnos con sed o viendo un programa que no nos gusta es desagradable para nosotros, pero movernos del lugar no parece ser una opción en esos momentos, ¿quién tiene la vida de perro ahora? Total, que Jack pasa su vida haciendo lo que quiere hacer y lo que no quiere hacer no lo hace, aprovecha cualquier oportunidad para ponerse delante con cara de cachorro y enviar energías de amor y compasión que nos llevan directamente a darle comida y poco más. Él no se preocupa por nada, solo está dónde tiene que estar en cada momento para no perder ni una salchicha, ni tampoco un rayo de sol.

Retomemos entonces el tema de ese realize en el que comprendes que, por unos motivos u otros, te encuentras en un camino que no es el tuyo, has perdido el norte o se te han desdibujado los objetivos. Sé que no es fácil y que te enfrentas a numerosos debería, tendría que y muchos pensamientos relativos a tu edad, la pérdida de tiempo, la culpa que te genera pensar que has fallado, etc. Don’t worry! Muevete.

ANALIZA

No esperes a que te apetezca moverte, Jack no lo hace. No pierdes nada por comenzar analizando la situación, así que con papel y bolígrafo en mano, haz el siguiente ejercicio. No te insto a que hagas grandes esfuerzos, sólo escribe.

  • ¿Dónde esperabas estar y cómo te esperabas encontrar en este momento?
  • ¿Dónde estás y cómo estás realmente?
  • ¿Cuál es el motivo de que tus expectativas no se hayan cumplido? [Esto no importa en lo absoluto porque la realidad es que estás donde estás y no se puede volver atrás, pero no está de más conocer qué te ha llevado ahí para aprender de ello.]
  • Enumera las ventajas, lecciones o cosas buenas que tiene tu situación actual.
  • Reflexiona sobre qué puedes hacer para mejorar tu situación y sentirte algo mejor con ella.

Escribir es una de las formas de meditación o análisis que más me gustan, no a todo el mundo le resulta atractiva la idea de sentarse a escribir, pero definitivamente es un gusto que se puede adquirir y que tiene multitud de ventajas sobre todas formas de análisis. Por no hablar de que resulta el complemento perfecto cuando se está en terapia psicológica, en procesos de coaching, con práctica espiritual de yoga, etc.

Para finalizar esta breve reflexión te recomiendo encarecidamente que tomes dos decisiones desde hoy mismo y te mantengas muy firme en ellas minuto tras minuto:

  1. Moverte siempre que no te guste dónde estás. No importa cuál sea tu situación o qué tipo de movimiento necesites, tú tan solo busca tu bienestar siempre que tomes consciencia de que no tienes satisfacción con tu realidad. A veces es cuestión de bajarle el ritmo a la vida, de vivir con mayor atención, de cambiar de perspectiva, puede que te venga bien modificar tu alimentación, salir a caminar por las tardes, aprender a gestionar tus emociones, ¡lo que sea! Sea lo que sea que te haga bien, tú simplemente hazlo.
  2. Ser feliz desde este mismo instante. La felicidad es un concepto muy complicado porque su significado difiere mucho de una persona a otra, entonces si yo te digo exactamente qué hacer para lograr la felicidad, aunque tú sigas mis recomendaciones al pie de la letra, muy probablemente tu felicidad siga quedando coja. Es por ello que te invito a tomar la simple decisión de ser feliz y buscar tu propia felicidad a través de los aspectos que más te llenen. [Estoy trabajando en un proyecto que reúne infinidad de recomendaciones para seguir un estilo de vida zen y lograr con ello la felicidad plena, y no me estoy cansando de insistir en la necesidad de analizar y valorar mis consejos para poder llevarlos a cabo de una manera apropiada para cada individuo. ¡Ya os contaré novedades en cuanto me dejen!]

RECUERDA

Recuerda que la realidad no tiene necesidad alguna de responder a tus expectativas, ella simplemente es y tú tienes el deber de adaptarte.

Recuerda que en la vida tenemos unos guías que pueden darnos grandes lecciones aún sin saberlo, abre bien tus ojos y aprende de las personas que te rodean (o de los animales o las cosas).

Recuerda también que la única manera de salir de una situación incómoda es a través del movimiento, si no te gusta donde estás muévete. Te invito a releer el acuerdo «Haz siempre lo máximo que puedas» de Los Cuatro Acuerdos.

Por último, recuerda que a través del análisis y la escritura puedes lograr grandes conclusiones respecto de ti, tu vida, tu entorno, necesidades, anhelos, fortalezas y debilidades. ¡Cuaderno en mano el desarrollo de tu espiritualidad es imparable! [Consigue aquí tu Spiritual Time]

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