¿Qué regalar en Navidad y por qué? I

Hace poco lo dije en Instagram y hoy comienzo este post con la misma reflexión: muchos de nosotros habíamos, o hemos, perdido la ilusión por la Navidad porque se ha convertido en la época del gasto, el consumo y la obligación, sin embargo, desde mi punto de vista y pasando por alto que ciertas responsabilidades sí tenemos, en realidad la sociedad ha ido alienando estas fiestas hasta el punto de que confundimos comprar con compartir, consumir con ofrecer y regalar con dar, pero nada tienen que ver las primeras con las segundas.

Es importante que recobremos el sentido de dar regalos, porque de lo contrario cualquier cosa que regalemos carecerá del más minimo valor personal, dejando la cantidad de euros como única medida posible. Vamos, un desastre.

¿Nunca te ha pasado que alguien te regala algo por Navidad, o en tu cumpleaños, y no cabes en ti de tu asombro? ¡Y no por la originalidad precisamente! Personalmente, me pregunto si las personas se plantean ciertas  cuestiones antes de comprarle algo a alguien, tales como:

  • ¿Realmente deseo regalarle algo a esta persona?
  • ¿Le gustará a esta persona esto que tengo en mente?
  • ¿No preferiría quizás un libro?
  • ¿Qué tipo de lectura será su favorita?
  • ¿Puedo preguntarle a alguien muy cercano qué necesita?

En muchas ocasiones me he encontrado anonadada al comprobar qué cosa envolvía ese maravilloso papel de Navidad, sobre todo cuando el regalo en sí no tiene nada que ver conmigo, con mis gustos o con mis hobbys. A veces confundimos el precio con el valor ¡y no tiene nada que ver! Con los mismos 5 euros de los calcetines de colores, se puede comprar un pequeño libro de mindfulness, por ejemplo, visto así parece claro que el asombro no es “¡qué fuerte que sólo me ha regalado unos calcetines de 5 euros!”, es más bien algo como “¡ni siquiera se ha planteado si me va a dar vergüenza ponerme eso!”.

Resultado de nuestra mala costumbre de no darle valor a lo que regalamos: nuestros euros metidos en el cajón de otra persona y con forma de calcetines de colores, juego de té o jerseý fucsia.

Luego nos quejamos de que la gente no usa las cosas que les regalamos, ¡que no las valoran! ¿Acaso hemos valorado nosotros la oportunidad de compartir algo realmente bueno con esa persona?

Dicho esto, entremos en materia, ¿cómo debemos entender entonces esto de regalar en Navidad? A continuación te propongo la visión que voy a adoptar para estas Navidades y, si ves que encaja contigo, ¡adóptala tú también!

Cuando llega el momento de regalarle algo a alguien nos podemos encontrar ante dos situaciones distintas:

  1. Queremos a esa persona, nos cae bien y decidimos comprarle algo con ilusión.
  2. No queremos a esa persona o nos cae mal, o todo a la vez, y queremos salir del paso de la mejor manera posible.

Empecemos por la segunda situación que es mucho más facil de resolver; en este caso tenemos varias opciones:

  • Puedes plantearte si es realmente necesario regalarle algo. Vamos a ser sinceros, la mitad de los regalos que hacemos realmente no queremos hacerlos y, regalando, estamos energizando el bucle de regalos por compromiso. ¿Crees que esa persona se sentiría tan aliviada como tú en caso de no tener que regalarte algo a ti? A lo mejor puedes haceros un favor a ambas no comprando nada y poniendo un rotundo stop al tipico “tengo que regalarle algo porque ella me regaló a mí.”
  • Si realmente no puedes evitar tener un detalle con esa persona, por el motivo que sea, es momento de determinar cuánto te quieres, o tienes que, gastar. Trata de establecer un mínimo y un máximo, todos sabemos cómo hacerlo dependiendo de la persona de que se trate, del grupo, del feedback, etc. Cómprale lo más útil que puedas con el presupuesto que te hayas marcado y listo. ¡Ya te puedes dedicar a otra cosa más interesante! Lista de cosas útiles para personas que no nos caen bien: agenda del año próximo, unos cascos, una sudadera o pañuelo, un neceser o un estuche, etc.

Vayamos ahora con la primera situación, quizás no te venga bien gastar dinero, pero sí te apetece tener un detalle con esa persona o le tienes el cariño suficiente para que no te moleste regalarle algo, bien: tienes una oportunidad de oro de compartir con esa persona algo de ti, tu amor y tu intención.

Obviamente vas a tener que fijar un presupuesto, quizás no sea el único regalo que debes hacer y, bueno, ya sabemos que el dinero es limitado. Pero en cualquier caso, no pierdas de vista que lo que tienes es una oportunidad, no una obligación (obligación era en la primera situación, recuerda que aquí estamos tratando de comprarle algo a alguien con quien queremos tener un detalle).

Manteniendo la vista fija en la palabra oportunidad, todo se ve distinto. Toma en cuenta que la mayoría de nosotros no tenemos costumbre de hacer regalos o tener detalles fuera de las fechas señaladas, cosa que está muy mal, pero que es así, de manera que debemos aprovechar estos momentos en los que sí hay una excusa para regalar y regalar con corazón.

Fases de nuestro detalle:

  • Fijar el prespuesto.
  • Pensar en la otra persona.

¡Es demasiado fácil regalar con corazón! Sólo debemos saber cuánto queremos gastar y qué le hará ilusión a nuestra amiga, hermana, padres, pareja, etc. ¡Es tan fácil que ni debemos pensar en nosotros mismos!

Ya hemos dicho por qué debemos fijar un presupuesto y todos sabemos lo conveniente que es hacerlo, de manera que no me detengo más en este punto. Pasamos a la segunda fase.

Pensar en la otra persona, ¿qué, cómo y por qué?

Pensar en el otro es tratar de recordar detalles que te puedan dar una pista de qué le haría ilusión, qué necesita o qué quiere. ¿Qué hobby tiene? Si le regalas algo relacionado con las cosas que le gustan hacer es muy fácil acertar, quizás juega al tenis o le gusta colorear, o le encanta Star Wars.

No pienses si te gusta a ti o no, quizás tú no usarías una camiseta de Big Bang Theory, pero tu mejor amiga sí. No importan tus gustos o necesidades, importan los suyos y tú tienes la oportunidad de decirle que te importa con un detalle, ¡no la desperdicies!

Aquí van algunos ejemplos que quizás nunca se te hayan ocurrido:

  • Si practica algún deporte puedes regalarle algo relacionado con él, por ejemplo, pelotas de tenis, medias de fútbol, una camiseta o un pantalón para practicar su deporte. Un mat de yoga o, aún más barato, un cinturón de yoga. Una cantimplora o botella cool de las que se llevan ahora. Unos guantes para las pesas, una toalla. Realmente hay miles de ideas y no todas son costosas, ¡sólo tienes que saber cuál es su deporte!
  • Si es una persona que le gusta analizarse o le gusta el mindfulness, creo que no puedo expresar con palabras el número tan enorme de libros de autoayuda que hay, hoy en día, por todas partes. ¡Poco más que añadir!
  • Si le gusta la música, quizás puedas regalarle un libro recopilatorio de portadas de CD’s, por ejemplo, no digo un CD porque hay casas en las que ya nisiquiera hay lector de CD’s.
  • Si está estudiando ¿qué te parece regalarle un estuche con subrayadores, lápiz, borrador, sacapuntas y post it? ¡Creo que no hay nadie a quien pueda no gustarle algo así!
  • Siempre puedes acertar comprando un pinta uñas con top coat y lima de cristal (¡dime que no!).

Se me ocurren millones de cosas que no tienen por qué costar más de 10 euros, eso sí, tienes que conocer a la persona y haberle prestado atención en vuestros últimos encuentros. Si no se te ocurre nada prueba con un pack de picantes o salsas exóticas (¡si alguien no sabe que regalarme, este es mi must!), ¡o pregunta! Que tampoco es mala idea. Es tan sencillo como enviarle un mensaje a su madre, a su pareja o a su mejor amiga, alguno de sus hermanos o ¡qué se yo! Y decir, “quiero comprarle algo a fulanita que le guste y le haga ilusión, ¿está hablando ultimamente de algo concreto? Siempre cabe la posibilidad de que no se tenga ni idea, pero todos hablamos de cosas que queremos constantemente, ¡algo se le ha tenido que antojar últimamente!

Por último, si esa persona es de las típicas que no quiere nada y/o que tiene de todo, opta por algo que le sirva de fondo de armario: un bolso negro o granate, una camisa o un juego de cuchillos. No te arriesgues a poner a prueba su estilo porque, de nuevo, tu regalo puede terminar en el fondo del cajón que menos abre.

¡Y no me enrollo más!

Esta ha sido la primera parte del post ¿Qué regalar en Navidad y por qué?, ¡espero que te haya gustado y que no se te haya hecho muy largo! ¡Lo he dividido precisamente porque ahora es que queda tema! He preparado una lista de cosas que podemos regalar o autoregalarnos, espero poder terminarla esta semana y publicarla a tiempo para Papá Noel.

¡No te olvides de comentar y compartir!

2 Replies to “¿Qué regalar en Navidad y por qué? I”

  1. Todo estos conflictos vienen dados por la sociedad consumista en la que sin quererlo estamos inmersos. Se han perdido los valores y con ello el saber valorar las cosas correctamente. Olvidamos que el mayor regalo que nos pueden hacer o podemos hacer esel tiempo, bien intagible e irrecuperable que formar parte de las experiencias que vivimos y que en el fondo es lo que nos llevaremos y no lo material. Simplicar aporta mucho más , hay que guiarse por lo que dicte el corazón, de esa forma nunca te equivocas.

    1. Spiritual Mood Spiritual Mood dice:

      Totalmente de acuerdo. Además hemos asumido que regalar, en Navidad por ejemplo, es algo que hay que hacerse y lo hacemos de manera automática. No se puede valorar algo y hacerlo o verlo de manera automática a la vez. En fin! La realidad es que cada vez somos más los que nos vamos dando cuenta de estos pequeños errores que la sociedad tiene. Un beso!

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