Cómo superar el miedo a [inserta aquí la causa de tu miedo]

Share on FacebookPin on PinterestTweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone

El miedo es una respuesta natural de nuestra mente a cosas desconocidas o a cosas que se conocen muy bien, de primera mano, y que no gustan nada. El miedo genera estrés, puede llegar a paralizar a una persona y puede estar suponiendo un terrible lastre en tu vida, piénsalo bien, ¿tu dificultad de avanzar puede estar debiéndose al miedo?

Ayer mismo una guerrera de la #spiritualmoodtribe me pidió que escribiese acerca del miedo, me dijo algo así como «tomé la decisión de irme a vivir a otro país durante un año y, aunque es una experiencia que quiero vivir, ahora tengo mucho miedo», y me pareció tan desgarrador que no he querido esperar más para dedicarle unas lineas a esta maravillosa emoción básica.

Desgarrador porque tener miedo a una elección que ha tomado uno mismo, puede llegar a ser extremadamente confuso.

Sí, he dicho maravillosa, y lo he dicho con plena consciencia de que me puedes tomar por enloquecida, ¡no tengo problema con ello a decir verdad! Es maravillosa, como todas las emociones, porque nos ofrece mucha información sobre nosotros mismos de una manera rápida, eficaz (si sabemos leerla) y gratuita. Somos adictos a lo rápido (la comida rápida, la fila rápida del súper, el lavado rápido) y a lo que es gratis [envío gratis, segundo producto gratis, «pide un café con una tostada y respira gratis, ¡solo hoy!» (y vamos corriendo)], y resulta que el miedo nos resulta aversivo, ¿¡quién nos entiende¡?

Causas del miedo.

Desde el más profundo desconocimiento, solemos pensar en tipos de miedo cuando en realidad nos queremos referir a las causas de esos miedos. Miedo solo hay uno, cada persona lo experimenta de manera distinta de acuerdo a sus experiencias y a la causa de ese miedo, sin embargo, la emoción miedo es única y sacude física y mentalmente sea cual sea el origen.

Podemos tener miedo a viajar en avión, a las cucarachas, a un profesor o a nuestro propio padre, podemos tener miedo al amor, a las relaciones sexuales, al éxito o al fracaso, miedo a hablar en público, miedo a caernos de un patinete, etc. Parecen miedos distintos, pero realmente todos tienen una causa, una actitud de rechazo a esa causa, evitación del enfrentamiento y desencadenamiento de los mecanismos de defensa propios del estrés. Es decir, el miedo es uno y la forma de trabajarlo no depende del tipo de miedo, sino de la causa que lo genera.

¡Puede parecer muy lógico! Pero no sólo no lo es, sino que además este punto supone el mayor handicap, a mi parecer, que encontramos en el trabajo sobre el miedo de la persona, y es que la mayoría de las veces que tenemos miedo ¡no sabemos a qué lo tenemos!

Tengo miedo a…

Cuando tenemos miedo y acudimos al psicólogo para tratarlo, o contratamos un coach que nos acompañe en la odisea que supone superarlo, lo primero que debemos hacer es encontrar la causa de nuestro miedo, porque si nos ponemos a trabajar sin saber en qué estamos trabajando, podemos estar perdiendo tiempo y energía, y ya sabemos que hoy en día no sobran ninguno de los dos.

Así las cosas, céntrate, enfoca y dime: ¿a qué tienes miedo?

Depura tu respuesta:

  • «Tengo miedo a la maternidad». ¿Qué te da miedo? La responsabilidad que supone tener una vida dentro, el dolor del parto, la posibilidad de hacer algo mal en ese momento y que el bebé sufra algún daño, no saber cuidarle, amamantarle o educarle, perder tu identidad como mujer, perder conexión con tu pareja…
  • «Tengo miedo al examen de Derecho Administrativo». ¿Qué te da miedo? No cumplir con las expectativas de tus padres o las tuyas propias, es tu Ego el que teme ser herido con un fallo en tu historial, temes suspender y tener que pagar la matricula el año que viene, temes sentir culpabilidad por no haber estudiado suficiente…
  • «Tengo miedo a irme a vivir a otro país sola». ¿Qué temes? La soledad, la idea de no entender el idioma o de tener que enfrentarte a la vergüenza de hablar un idioma que no dominas, la distancia con tu familia, la posible ruptura que podría suponer en tu relación el hecho de marcharte, pasarlo mal, arrepentirte o, incluso… ¿Acaso temes que te vaya bien, ser feliz y comprobar que no necesitas nada de nadie?

Puede que pienses que tienes miedo a algo, pero permíteme que insista: ¿tienes la certeza de que es eso lo que te produce miedo?

Anécdota: te confieso que me aterra el éxito. Durante mucho tiempo pensé que me daba miedo el fracaso y que era ese miedo el que me paralizaba a la hora de emprender nuevos proyectos o trabajar en ideas nuevas. El trabajo con mi psicóloga, en conjunto con mi trabajo personal (que, por cierto, ¡siempre es muy intenso!), me ayudó a entrever la posibilidad de que no era el fracaso la causa de mi miedo, sino la posibilidad de tener éxito y asumir la responsabilidad que ese éxito conllevase [en todos y cada uno de los ámbitos de la vida].

Cómo superar el miedo, tengas el miedo que tengas.

Para trabajar de forma particular tu miedo debería saber primero cuál es la causa, sin embargo, hay unas pautas que se repiten y que merece la pena que las conozcas:

  1. Aléjate de las excusas y acepta que lo que te está impidiendo avanzar es miedo. ¡Muy típico! «¿Miedo yo? ¡Qué va! Lo que pasa es que [inserta aquí la razón por la que crees que no puedes hacer eso que quieres hacer]». Sí, lo sé, te conozco. Reconoce que tienes miedo porque no tiene nada de malo y, además, es muy positivo para ti y para tu desarrollo profesional y personal.
  2. Analiza cuál es la causa de ese miedo. En el ejemplo de la guerrera que ha impulsado la redacción de este post habríamos de determinar qué es aquello que le hace estar intranquila. Aquí van algunas preguntas perfectas para su situación:
    – ¿Qué crees que te da miedo?
    – ¿Por qué?
    – ¿Qué es lo peor que podría pasar?
    – ¿Crees que dispones de herramientas o habilidades para enfrentar esas situaciones?
    – Imagina que ocurriese lo peor, ¿qué pasaría en realidad? ¿Cuál sería la peor consecuencia?
    – ¿Considerarías positivo para ti de algún modo enfrentarte a todas esas situaciones difíciles?
    – ¿Por qué?
    – ¿Crees que tu preocupación actual es útil para ti?
  3. Si puedes hacer algo para evitar que se produzca ese evento que temes, y quieres evitarlo, hazlo. Si no puedes hacer nada, deja de preocuparte y ocúpate en valerte de herramientas que te ayuden a transitar la experiencia que te espera.
  4. Acuérdate de mí o, más bien, de esto que te estoy diciendo siempre que te invada el miedo, con su inquietud mental y sus sensaciones corporales: si puedes hacerte cargo de la situación, lo harás y saldrás reforzada; sino es así y no puedes hacer nada por evitarlo, ármate de valor y enfréntate a ello, porque si la vida te lo ha puesto delante es porque tienes que vivirlo. El truco para superar el miedo es experimentarlo y trabajar con él siempre que aparezca, no lo evites, no huyas, no cojas atajos. Dialoga, pregúntate qué necesita, convéncele de que no tiene por qué ponerse así y repite esta operación cada vez que aparezca. El miedo es made in tu mente, tú decides lo que quieres hacer con él y no al contrario.

Recuerda que…

Además de tu cuerpo y tu mente, tienes también una cosa que se llama espíritu y que resulta muy útil a la hora de enfrentar miedos e inseguridades. La consciencia y la aceptación son muy buenas aliadas cuando se trata de plantarle cara al departamento de diseño y fabricación de las creencia limitantes, no salgas corriendo, entra en la sala de reuniones y plantéale al equipo que la moda de los miedos pasó y que tienen que buscar otro producto que fabricar, no queremos más miedos prefabricados.

¡Ahora en serio! Si tienes un miedo, tienes la posibilidad de llegar a un acuerdo con él. Recuerda que no son malos, son emociones que nos pueden ayudar mucho (si sabemos leerlas y trabajarlas), no huyas, negocia.

Tu miedo puede ser tu mejor aliado, él te expone todo lo peor que puede pasar, tú tomas nota de las ideas y preparas un plan de acción por si sus ideas se hacen realidad. Si te limitas a huir de él, él seguirá persiguiéndote y salpicando tus días de nerviosismo sin ningún tipo de utilidad para ti, ni para tu desarrollo personal.

Share on FacebookPin on PinterestTweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone

7 Replies to “Cómo superar el miedo a [inserta aquí la causa de tu miedo]”

  1. Increíble post ! ! ! Cuantas preguntas para hacerme pero siento mucha paz después de leerlo. Me encanto ! Felicitaciones ale !

    1. Spiritual Mood Spiritual Mood dice:

      ¡Gracias! Me alegra muchísimo bella, ¡espero que la vida te colme de sabiduría para negociar con todos tus miedos! ¡Un fuerte abrazo!

  2. Jamás me había planteado analizar mis miedos. simplemente me limitaba aque pasararápido esa sensación y ya, no me planteaba que pudiera controlarlo y mucho menos sacar nada positivo de ello… Realmente me encantó el post, una vez em sorprendiste demostrandome que tengo mucho trabajo y mucho aún por conocer de mi.

    1. Spiritual Mood Spiritual Mood dice:

      ¡Hola Eva!
      El trabajo personal de autoconocimiento nunca termina. Esto puede ser muy bonito o muy frustrante según se mire… Si tú hoy alcanzaras a conocerte, mañana daría igual porque mañana serás diferente ¡y tendrás que conocerte de nuevo!
      ¡Gracias por tu aportación!
      Ale

  3. Gracias por la información, debo ser muy rara… Pues tengo miedo a cambio de hora d comer, siempre a la misma hora… Las mismas cosas… En general soy muy poco dada a cambios e imprevistos. La meditación me ha hecho ver que es una forma de controlar mi vida. Pero es un falso control. Y viene de un revés personal muy duro…
    Como superarlo?? Gracias

  4. De hace unos meses atrás hasta ahora, he estado trabajando en mis miedos, cada día me conozco mejor y soy capaz de afrontarlos mejor. Cada cosa que aprendo me suma y me ayuda a avanzar. Y este post me ha abierto más los ojos, ¡así que gracias por tus sabias palabras! ¡Un saludo!

  5. me encanta lo que escribes … a trabajar en nuestros miedos , DIOS te bendiga .

Deja un comentario