Cómo limpiar y cargar tus piedras en Luna Llena.

Las noches de Luna Llena son especialmente enérgicas o significativas para algunas personas. En ocasiones se trata de una atracción innata difícil de explicar, otras veces se experimenta una conexión muy fuerte con sus ciclos o, incluso, se llega a identificar con el Todo convirtiéndola en símbolo de la Fuerza Suprema. Esta atracción nos lleva a querer llevar a cabo rituales para limpiar y cargar nuestras gemas, rituales de intenciones, para la abundancia, etc. Y, aunque podemos encontrar mucha información en Google, puede ocurrir que no conectemos con las propuestas que leamos, no nos convenzan o, directamente, no nos las creamos. ¡En esto de los rituales no hay nada escrito!

Es por ello que te invito a leer mi propuesta con ojo crítico, valorando cada paso y comprobando si resuena en tu interior. Siéntete libre de añadir o quitar pasos, siempre que conecten contigo y respeten el espíritu del momento.

¿Por qué hacer rituales?

No sé si hay ciencia detrás de todo esto, si la hay, yo no la conozco. El motivo por el que propongo este tipo de actividades y defiendo su práctica es porque han demostrado conectarnos con lo más profundo de nosotras, con ellos aprendemos a escuchar nuestra intuición, son actividades creativas, entrenan nuestra atención plena y desafían viejas creencias.

Cuando propongo a una cliente que comience a escuchar más a su intuición, ella puede elegir la forma de entrenarse en ello. A veces conectamos más con la idea de pintar con acuarelas, otras veces preferimos salir a caminar sin rumbo, leer páginas sueltas de un libro de reflexiones y, cómo no, muchas veces conectamos con la idea de hacer prácticas espirituales de este tipo.

Estas prácticas no son más espirituales que los otros ejemplos, pero sí lo parecen y por eso nos producen cierta curiosidad. Si la cliente en cuestión se siente atraída por las velas, inciensos, cuarzos, cartas, altares, etc, sin duda estos rituales son una magnifica actividad para conectar con su interior y entrenar los aspectos comentados.

Limpiar y recargar tus piedras en Luna Llena.

Cuenco de cristal con gemas y drusas en agua y sal. Bandeja de cerámica con malas y amuletos.

Nuestro principal objetivo en este ritual de luna llena es cargar nuestros cuarzos, limpiarlos y, de algún modo, consentirlos. Se trata de una tarea de cuidado que se hace con amor, como quién riega una planta.

Este tipo de actividades han de hacerse con actitud meditativa, cariño y delicadeza. Debemos creer en lo que estamos haciendo y debemos poner en ello todo nuestro amor.

Si no tienes tiempo para hacer el ritual completo, puedes simplificar, pero aquello que vayas a hacer, hazlo con cariño. Puedes elegir simplemente los cuarzos que consideres y ponerlos cerca de la ventana durante el día y la noche, un gesto tan sencillo como ese está lleno de amor.

En caso de que sí tengas tiempo y quieras dedicarlo a tus gemas, aquí van las cosas que necesitas y las instrucciones de mi propuesta.

Recuerda que puedes hacer lo mismo con tus malas o amuletos, eso sí, en caso de querer cargar las gemas de un mala, te recomendaría poner especial cuidado con su hilo. Aquí te dejo un post sobre Spiritual Mood Mala, inspirado en la Luna y la energía femenina, y otro sobre cómo elegir tu mala.

¿Qué necesitamos?

  • Jabón, lo más natural posible y lo más respetuoso con el medio ambiente. Artesanal, 100% vegetal y no testado en animales. Aunque esto solo se utilizará cuando quieras lavar las gemas, siempre es bueno tenerlo.
  • Agua. Hay quién habla de agua tibia, yo prefiero dejarlo a gusto de tu intuición. En invierno quizás te apetezca más utilizar agua templada y en verano fría, ¡decide tú misma!
  • Sal. El agua con sal purifica, por eso muchos rituales se hacen en el mar. He leído en algunos lugares que la sal es absorvida por los cuarzos y que pueden dañarse, yo por ahora no tengo experiencia negativa con ello, pero si quieres evitar riesgos, puedes ahorrarte el uso de sal o puedes colocar tus gemas directamente sobre sal gruesa sin agua.
  • Paño de algodón. Si no tienes, puedes utilizar una camiseta vieja.
  • Cuenco. Lo suficientemente grande para que quepan tus piedras y que se pueda mojar, a mí me gusta utilizar de cristal o barro.
  • Vela y cerillas. Tener velas blancas es siempre buena opción, aunque también puedes utilizarla el color que más relaciones con tu intención ese día: amor, protección, paz, equilibrio, etc. Si no tienes cerillas (fósforos), puedes utilizar un mechero.
  • Otros. También puedes utilizar incienso, cartas de los ángeles, papel y bolígrafo, etc.

¡Comencemos!

  1. Debemos elegir el lugar donde colocaremos nuestras piedras. Preferiblemente debe ser cerca de una ventana donde reciban luz solar, si es posible. Limpiaremos ese lugar y lo despejaremos. También puedes llevar a cabo el ritual en tu altar, si tienes uno; así que previamente habrás de limpiar y ordenar éste.
  2. Comenzaremos lavando nuestras piedras y metales con agua y jabón. Si tienen restos de suciedad o polvo podemos usar un cepillo suave para las uñas. Aclaramos bien y secamos con el paño de algodón para asegurarnos de que no quedan restos de jabón. En este paso no limpiamos energías, ni cargamos nada, sólo se trata de limpiar la suciedad que los cuarzos pueden traer de la tienda o que se ha acumulado desde la última limpieza.
  3. Tras esto llenaremos el cuenco con un poco de agua y lo llevaremos al lugar donde vayamos a dejar las gemas, puede ser la ventana o el altar. Y llevaremos también todos los objetos que vayamos a utilizar.
  4. El orden es el siguiente: después de disponer cerca de nosotras todos los objetos, encendemos la vela y colocamos nuestras gemas y metales dentro del cuenco. La idea es hacerlo después de que la llama esté encendida para disponer de su energía.

Es de vital importancia que hagamos todo el proceso con atención plena, intención y consciencia. El silencio mental y ambiental es muy importante, no debe haber ruidos que puedan distraer tu atención; no obstante, puedes poner música instrumental relajante o mantras, por ejemplo.

Lo ideal es que el cuenco con el agua y tus piedras esté al Sol todo el día previo a la Luna Llena, así que valora la posibilidad de hacerlo la noche anterior.

La noche de Luna Llena sería magnífico poder verla, así que pregúntate si te apetece dar un paseo y encontrarla en el cielo o, incluso, programar una escapada al campo esa noche. La idea es que tengas contacto visual con ella, sin embargo, si no fuera posible de ninguna forma ver la luna esa noche ¡no te preocupes! En ese caso te propongo esta meditación:

De rodillas en el suelo y sentada sobre tus talones, coloca las manos sobre los muslos y cierra los ojos. Imagina que estás en una playa de noche, ves el mar en calma y la Luna llena reflejada sobre él. Comienza a respirar pausadamente mientras visualizas las olas acercándose y alejándose. La playa está en silencio y, pese al movimiento del mar, permanece todo en absoluta quietud.

Regálate ese momento de contemplación. Observa el reflejo de la Luna, la inmensidad del mar y el movimiento de la marea. Puedes estar ahí todo el tiempo que necesites y, cuando sientas que es suficiente, agradece las sensaciones experimentadas y abre tus ojos.

Recuerda obrar con atención plena y ser muy consciente de cada paso. Mecanizar un ritual lo hace tan vacío como llevarlo a cabo sin creer en él.

Para finalizar…

Péndulo y cuarzos de Mukhas Collection. 10% de dto. con el código SPIRITUALWOMAN10

Si has utilizado agua con sal en el ritual, recuerda aclarar tus piedras con agua limpia después y secarlas nuevamente con el paño.

Te recomiendo retirar las gemas y colocarlas de nuevo en su sitio con la misma atención plena con la que hiciste el ritual de Luna Llena propiamente dicho. Como dije al principio, este tipo de actividades entrenan nuestra capacidad de atención y es muy beneficioso tratar de mantener esa meditación en todo momento.

Por último, coloca las gemas allá donde las tengas habitualmente y, si te apetece, puedes hacer un mandala o cualquier otra forma con ellas como cierre. En este caso puedes colocar una vela en el centro y ordenar las piedras alrededor de ella. Escúchate, no hay una forma correcta de colocar tus cuarzos, haz lo que te nazca hacer.

¡Nada más que añadir!

Recuerda dejar tu comentario con tu aportación o pregunta, ¡estaré encantada de leerte!

Disfruta mucho de tu momento con la Luna.

¡Consciencia y gratitud!

7 Replies to “Cómo limpiar y cargar tus piedras en Luna Llena.”

  1. Hola!!
    Una pregunta que no me ha quedado muy claro. Las piedras las dejamos todo el día de mañana en agua y luego a la noche las limpiamos? O al día sigüiente de pasar la Luna llena?

    Gràcias!!

    1. Spiritual Mood Spiritual Mood dice:

      ¡Hola Claudia! Desde mi punto de vista es indiferente el tiempo que pasen en el agua, siempre que el ritual prosiga después de sacarlas. Escucha tu intuición. ¿Cuánto tiempo consideras tú? Mi propuesta es solo una guía sobre lo que se puede hacer y cómo podemos hacerlo, pero sin duda habrás de preguntarte qué quieres hacer tú y cómo quieres hacerlo. ¡Un abrazo!

  2. Gracias por tanta sabiduría

  3. Hola! y para programar cuando sería lo mejor, en la noche de luna llena, al día siguiente o cualquier otro día?

    Un saludo

    1. Spiritual Mood Spiritual Mood dice:

      ¡Hola Sonia! Te soy totalmente sincera, nunca he hecho un ritual de programación de piedras. Si te refieres a la carga de energía, esta se produce con el Sol y la Luna del día de Luna Llena. ¡Un abrazo!

  4. Hola, me encanta esta entrada. Muchas gracias por compartir.

  5. Entendí que las piedras se ponen en el altar o ventana el dia anterior a la luna llena. ¿Las recogeriamos el día pleno de luna llena? Gracias

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