Cómo elegir tu mala.

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Introducción.

En Internet puedes encontrar mucha información, y muy variada, sobre los malas, sobre por qué tienen 108 cuentas, por qué tienen una piedra gurú y una borla, cómo se utilizan, qué son los mantras y un largo etcétera, así que no voy a entrar en esas cuestiones. Prefiero hablar de su poder, que no es otro que el que les queramos dar.

Recuerdo con especial cariño el día en que me regalaron mi primer mala. Yo llevaba un tiempo haciendo mis propios collares de este tipo y estaba encantada con ellos, pero el día en que mi maestra de yoga me regaló uno, supe que un mala, para que sea un mala, hay que sentirlo como mala. De lo contrario deja de ser un mala y pasa a ser un collar. ¡Y no es que tener collares sea malo! Es, simplemente, que los collares con carga espiritual hay que sentirlos como tal para que esa carga se manifieste. Del mismo modo que un rosario puede perder todo su significado si una persona lo utiliza únicamente por moda, un mala deja de tener sentido (como mala) si perdemos la consciencia sobre el poder que tiene.

Perseidas Collar by Mukhas Collection

Quizás estés preguntándote, bueno, si el poder de los malas se lo damos nosotros, ¿por qué tiene que ser un mala? ¿Podría ser otro tipo de collar? ¿Otro tipo de amuleto?

¡Por supuesto!

Un mala tiene el diseño que tiene para poder meditar con él, pero si pretendemos hacer de él nuestro amuleto y darle ese significado ¡bien podríamos elegir otro tipo de colgante! ¡Siéntete libre de elegir el formato que mejor encaje contigo! La idea de hablar de los japa malas, es precisamente porque fueron concebidos con el propósito de traer paz; pero si tú prefieres un péndulo de cuarzo, una pulsera u otro tipo de joya. ¡Adelante! Todas las recomendaciones que vas a leer a continuación son aplicables a cualquier amuleto/joya que estés buscando.

¿Cómo elegir tu mala?

¿Sabes diferenciar algo que te da buena vibra de algo que no te dice nada? ¡Pues es fundamental! Sobre todo porque a lo largo de la vida tenemos la oportunidad de comprar muchas cosas y la mayoría de ellas no las necesitamos, no nos dicen nada y ni siquiera las queremos. Solemos comprar por dos motivos: porque es bonito y porque podemos.

Cuando entras en una tienda de ropa, por ejemplo, muchas prendas llamarán tu atención y en seguida sabrás cuáles te gustan y cuáles no. Dentro de las que te gustan puedes hacer algunas otras distinciones: las que necesitas y las que no, las que no valen el precio que tienen y las que sí, las que te comprarías hoy mismo y las que esperarías a rebajas, etc. Imagina una prenda que te gusta, la necesitas, le das el valor suficiente para pagar el precio que le han puesto (Nota mental: escribir un post sobre valor y precio) y, además, te la comprarías hoy mismo. ¿Qué podría estar ocurriendo en ese momento para que no hayas sacado inmediatamente tu tarjeta y hayas comprado ya esa increíble, preciosa y necesaria prenda?

Pues que no te dice nada.

Punto.

Si supiéramos identificar ese momento y lo dejáramos pasar, rindiéndonos a las energías y llevando nuestra atención a otra cosa, nos ahorraríamos mucho dinero y mucho espacio en casa. Esa prenda que te encantó y que, pudiendo comprarla, no has comprado habiendo pasado 5 minutos desde que la viste, lamentablemente forma parte de tu pasado y debes dejarlo ir.

Nuestra confusión entre el gusto (algo mental) y la vibración (algo espiritual), es lo que hace que nos enamoremos falsa y fácilmente de prendas que terminan por no tener ninguna función en nuestra vida. Pues lo mismo con los malas y cualquier tipo de amuleto.

Hoy en día, en el entorno en que esta tribu se mueve, está muy de moda el tema de los malas, la ropa de yoga, la joyería de plata hippy, etc. Puede que no seamos de esas personas que se mueren por entrar en Zara, pero quizás hemos empezado a derretirnos con cualquier mala que nos pasa por delante de los ojos y debo decirte algo: ¡detente!

Para elegir tu mala sólo necesitas saber qué características son importantes para ti. A lo mejor te dejas llevar por el significado o poder de sus piedras, o lo quieres muy sencillo y sin colores, o quizás estás buscando uno de tu color preferido. ¡Me es indiferente! Has de hacer un análisis previo y, en este análisis, no hay unos motivos más válidos que otros, será tu mala, será tu amuleto y tu elección debe basarse en tus gustos y necesidades. Aunque esté hablando tanto, el único objetivo que tengo es que aprendas a distinguir e identificar si un mala te dice algo o no.

Discernimiento.

Me voy a poner como ejemplo para terminar de cerrar esta idea. Yo colaboro habitualmente con Mukhas Collection y, además, es una tienda donde suelo comprar regalos (para otras personas o para mí misma) porque, de verdad, me encanta. Mukhas tiene muchísimos malas y son todos preciosos, entonces, si me dejo llevar por la inercia habitual, podría comprarme cualquiera que tenga negro o gris y entre dentro de mi presupuesto actual. Sin embargo, debo detenerme y hacer el ejercicio de discernir entre el gusto y la vibración.

Para el último mala que compré tuve que hacer un importante ejercicio de discernimiento que he podido resumir en varias preguntas. Quiero compartir estas preguntas como parte del razonamiento y posterior fluir que experimentarás a la hora de elegir tu mala:

  • ¿Por qué quiero comprarme un mala?
  • ¿Para qué lo quiero? *
  • ¿Tiene que ser de algún color en particular?
  • ¿Es importante para mí la energía de los materiales con los que estén hechos?
  • ¿Cuál es mi presupuesto?

*Además del significado personal que se le puede dar a un mala y de su utilización como herramienta para la meditación y recitación de mantras, hay una forma en que la tradición de mi maestra de yoga los ve (y así me lo han trasmitido a mí), que es tan bella como los propios malas en sí mismos. Se dice que el que se coloca un mala en el cuello está honrando la presencia de la persona o personas que tiene delante. Es algo así como «quiero darle un plus de belleza a mi presencia para que tu experiencia sea más agradable».

Tras este ejercicio se realiza una criba de los malas que cumplen con las funciones y finalidades que creemos tener que cubrir y nos allana el terreno para llevar a cabo nuestra elección con el corazón.

Ten en cuenta si la tienda donde los vas a comprar respeta la tradición o si su filosofía conecta contigo. Ten en cuenta también si estás apoyando el talento local o nacional, cosa que no solemos valorar pero que, sin duda, es un bonito significado que le podemos añadir a nuestras compras.

Earth Insight Mala by Mukhas Collection

Observa detenidamente el o los candidatos finales y trata de sentir la vibración. Sin duda hay uno que quiere estar contigo y tú puedes sentir cuál es.

Si estás pensando en comprar un mala (si no, no seré yo quién te creé la necesidad) te invito a entrar en la web de Mukhas Collection y revisar, por este orden, las siguientes páginas:

Collares. Ordénalos por precios y comprueba cuales entran en tu presupuesto. Observa bien los diseños, los colores y trata de ir sintiendo qué malas están llamando tu atención.

Gemas. Es sin duda una de las cosas que me enamoró de Mukhas cuando lo conocí, en su apartado de gemas puedes encontrar información sobre las propiedades atribuidas a cada piedra y, aunque no tiene por qué ser el motivo principal de tu compra, sin duda esa información resonará dentro de ti.

Collares de nuevo. Ahora tienes la información completa y puedes dejarte llevar. Podrás saber si el que te ha gustado, te da buenas vibraciones y sus gemas resuenan contigo, o solo es el aspecto lo que llamó tu atención. Continua haciendo tu criba y pon mucha atención a tu corazón, la mente te dirá cosas como si esto combina o no con tu ropa, si aquello se sale 5 euros de tu presupuesto, si es mejor comprar el mismo de menganita porque a ella le queda bien, etc. Razona lo justo, cuando no toque razonar… No pienses, siente.

Elegir un mala puede estar condicionado por tantas variables como tú quieras incluir en la ecuación, pero también puede ser una elección libre, fluida y llena de amor.

Curiosidad: estoy trabajando en un proyecto que saldrá a la luz el día 1 de diciembre y ¡que ha sido para mí todo un reto! El diseño de un mala y una pulsera para una edición limitada. Muero de amor. Quiero compartir contigo, que me estás leyendo en este momento, que para ese diseño no solo he puesto todo mi amor y mis mejores intenciones, también he investigado acerca de las piedras y su carga energética, y los metales de los que están hechos. Aun es secreto y no puedo adelantar nada, pero he elegido unos materiales y un diseño que es pura espiritualidad (además de tener colores neutros ¡para aquellas que quieran combinarlo con todo!).

Ya tengo el mala, ¿y ahora qué?

¡Pues ahora disfrútalo!

Una vez que tu mala ha llegado a casa deberás saber dónde lo vas a guardar. Desgraciadamente, esto no se suele tener en cuenta y, para mí, es uno de los aspectos más importantes de tener un mala.

Además de utilizarlo para tus prácticas de yoga, para alegrar la vista de las personas con las que te encuentras y honrar su presencia, para meditar, rezar o para invocar a tus Santos (cada uno hace lo que quiere con su mala), un mala es un punto energético muy importante de tu casa o tu espacio. Y tú puedes aprovechar eso dándole un significado muy espiritual y guardándolo y cuidándolo con cariño.

Mis malas vienen en una bolsita de tela, pero si te has comprado otro que no trae algo así, no te preocupes, puedes fabricarle una, colgarlo en algún lugar especial o dejarlo en tu altar cuando no lo lleves puesto. De la misma forma que el mala honra tu presencia y la de las personas que están contigo ofreciendo su belleza a la experiencia, tú puedes honrar su rol en tu vida respetando su descanso.

También debes tener en cuenta cómo lavarlo si se te ensucia y cómo peinarlo. Sí, has leído bien: lavarlo y peinarlo. Yo no me imaginé que iba a tener que hacerlo hasta que metí la borla de mi mala blanco (sí, además, del blanco) en el café.

Yo estaba decidida a meterlo en la lavadora, pero los chicos de Mukhas me dijeron que lo mejor es lavarlos a mano con agua y jabon, aclararlos bien, secarlos y peinarlos. Et voilà! Como nuevo. Además, he tomado por costumbre peinarlos de vez en cuando y, cuando veo la borla enredada o con un aspecto un poco extraño, saco la peineta y lo peino.  [Te puedes imaginar la cara que pone la gente cuando me ve hacer eso, ¡indescriptible!]

Por último, si haces el ejercicio de contestar a las preguntas que te he propuesto, llegarás a una conclusión clara sobre el uso que quieres hacer de tu mala. Si terminas dándole un significado espiritual, se convierte en tu amuleto o, simplemente, decides cuidarlo como parte de tu altar (además de ponértelo de vez en cuando), aquí van mis recomendaciones:

  • Guárdalo con cuidado y cariño.
  • Haz rituales de limpieza y carga de sus piedras.
  • Utilízalo en tus rituales con la Luna.
  • Hazlo pieza clave de tu altar, purifícalo con inciensos y utiliza la energía de las velas.
  • De vez en cuando utilízado por dentro de la ropa, sé que de ese modo no se ve, pero las piedras y las semillas (rudraksha) deben estar en contacto con tu piel.
  • Apuesta por el minimalismo, no hace falta tener 10 malas de colores. Es mucho mejor invertir tiempo en elegir bien y dinero en comprar un mala de calidad, que comprar a lo loco por el simple hecho de tener.

¡En resumen!

Elegir un mala debería ser más una cuestión de energía y vibración, que una negociación de nuestro intelecto consigo mismo, sin embargo, debemos usar la mente para tomar la decisión y nuestro objetivo será: usar la mente, pero no abusar de ella.

Recuerda contar con información sobre las piedras que tengan los malas que hayan llamado tu atención y tener información también del punto de venta que hayas elegido. Si se trata de un comercio responsable que utiliza gemas de calidad y compras en apoyo al emprendedor, ¡mejor!

[¡Recuerda! Utilizando el código SPIRITUALWOMAN10 consigues un 10% de descuento en todas las piezas de Mukhas Collection, que se suma a la rebaja que tenga aplicada en la web. ¡Allí puedes encontrar también mis libros Spiritual Time, Spiritual Mandala y Slow Life! Soy amante incondicional de Mukhas, pero también soy afiliada: cuando utilices mi código me llevaré una pequeña comisión, así que, ¡GRACIAS!]

Y, ¡por favor! Ahora que estamos en pleno Black Friday, no caigas en el consumismo. Elige tu pieza con cabeza, gasta lo que tengas que gastar, pero gástalo con consciencia (¡a ver si dejamos de dejar nuestros sueldos en Zara y Starbucks y comenzamos a consumir de forma más ética!).

Creo que me he extendido más de la cuenta con este post. ¡Perdón! Gracias por tu tiempo y tu atención, recuerda dejar tu comentario y contarme si has logrado elegir tu mala o si aún tienes alguna duda. ¡Quizás pueda ayudarte con ello!

Un fortísimo abrazo.

Consciencia y gratitud.

Amor

Equilibrio

Creatividad

Fuerza interior

Soñador

 

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2 Replies to “Cómo elegir tu mala.”

  1. mi jardin de retales dice: Responder

    Gracias, gracias. Esperaré a tus Malas, 1 de Diciembre no?.
    Un profundo abrazo.

    1. Spiritual Mood Spiritual Mood dice:

      ¡Muchísimas gracias! Sí, el 1 de diciembre Mukhas dará a conocer la Edición Limitada y yo podré desvelar los materiales de los que están hechos y ¡por qué! ¡Muchísimas gracias por esperar! ¡Espero que te guste mucho! ¡Un abrazo!

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